Loading...

¿Tuviste coronavirus? Podrías ganar hasta $14 000 dólares por un litro de tu sangre.

En la darknet están vendiendo lo que dicen ser sangre de pacientes que se recuperaron de COVID-19, prometiendo a los posibles compradores “una inmunidad vital contra el coronavirus”.

En un informe publicado la semana pasada por el Instituto Australiano de Criminología, investigadores de la Universidad Nacional de Australia revelaron que los cibercriminales están sacando ventaja de la pandemia al vender cientos de productos relacionados con el COVID-19 en al menos 20 mercados diferentes de la dark web. Estos productos incluyen presuntas vacunas, medicamentos a los que se le ha dado un nuevo uso como posibles tratamientos para el coronavirus, pruebas de diagnóstico, equipo de protección personal (EPP) y, quizás lo más preocupante, el “plasma” de pacientes que previamente estuvieron infectados con el virus.

VICE puede confirmar que, al momento de la publicación de este artículo, al menos 19 de estos productos estaban disponibles para la venta en al menos un popular mercado negro: algunos se vendían por hasta $14 000 dólares, como es el caso de un litro de sangre de alguien que sobrevivió al COVID-19. Supuestamente, todos estos productos han sido suministrados por médicos de todo el mundo y están disponibles para envío a compradores internacionales a través de un distribuidor en Suecia.

censored image

Según Rod Broadhurst, el investigador principal del estudio de la Universidad Nacional de Australia, se asume que los compradores se inyectaran la sangre como una forma de inocularse contra el COVID-19.

“Creo que el término es ‘vacunación pasiva’, en ella el plasma sanguíneo de un paciente sobreviviente de COVID-19 se recolecta por sus anticuerpos y luego se inyecta en alguien que pueda estar en riesgo de contraer COVID-19”, le dijo al sitio de noticias ABC.

El equipo de investigación realizó sus indagaciones de los mercados de la darknet en el transcurso de un solo día, el 3 de abril de 2020. De todos los productos relacionados con el coronavirus que encontraron, el EPP fue el que estaba disponible más fácilmente —el cual se cree que en su mayor parte fue robado de fábricas, almacenes y tiendas—, seguido de supuestas “curas” para la enfermedad, tales como medicamentos contra la malaria y presuntas vacunas que han sido probadas en animales. La mayoría (61 por ciento) de estos productos salieron de Estados Unidos, seguido por Europa (6 por ciento), Reino Unido (2.6 por ciento) y Australia (0.5 por ciento).

censored image 2

Aunque algunos ciberdelincuentes están aprovechándose y lucrando libremente con el pánico que provoca el coronavirus, ciertos mercados de la dark web están tomando medidas enérgicas contra esta práctica por razones éticas. Monopoly, un mercado negro popular, recientemente prohibió la inclusión de productos relacionados con el COVID-19, declarando que: “Bajo ninguna circunstancia se debe usar el COVID-19 como una herramienta de marketing. Nada de vender curas mágicas, ni tontas mascarillas protectoras o papel higiénico. Nada de esa mierda. Aquí, tenemos clase”.

Los investigadores de la Universidad Nacional de Australia concluyeron que, si bien la disponibilidad de productos relacionados con el COVID-19 en los mercados de la darknet es relativamente insignificante en comparación con la abrumadora disponibilidad de otro tipo de contrabando, “la presencia de vacunas y medicamentos fraudulentos o no probados merece mayor atención”.

“De hecho, la venta ilegal de vacunas, reales o no, es el mayor riesgo que presentan las ventas de productos relacionados con el COVID-19 en la dark web“, agregaron los investigadores.

Comentarios