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En un video que circula a través de las diversas redes sociales, se puede observar a los guardaespaldas del conductor de un vehículo de lujo Rolls Royce, cuando el pasado lunes golpearon a un automovilista que iba en compañía de su familia, luego de que éste les reclamara el haber invadido su carril unos metros atrás, en la avenida Miguel Hidalgo esquina con Jaime Nunó, en Toluca, Estado de México.

Según informaron algunos medios locales, un elemento de seguridad privada fue el encargado de ordenarle al resto de los guardaespaldas que golpearan al hombre, llamado Jorge Vera, quien fue bajado de su vehículo, modelo Sonic, color gris, de marca Chevrolet.

Luego de golpearlo con las cachas de sus pistolas y dejarlo tirado en la vía pública, los agresores se alejaron del sitio del incidente en el vehículo Rolls Royce, que iba conduciendo el empresario Emir Montalvo Garduño. Los guardaespaldas dejaron en el lugar una motocicleta marca BMW, la cual iba escoltando al automóvil de lujo. Minutos después, elementos de la Policía Federal (PF) y de la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana llegaron al lugar del altercado, sin embargo, no hubo ningún detenido.

Este incidente se suma al ocurrido el pasado 11 de marzo, cuando al salir de su oficina, el empresario Alberto Sentíes Palacios conducía un automóvil deportivo Ferrari, rojo, con placas PYU 57-55, al que se le cerró otro vehículo, en la calzada de Tlalpan, de la Ciudad de México. Sentíes, conocido después del incidente como “Lord Ferrari”, ordenó a su chofer Sergio González Ibarra –encontrado muerto en un hotel de Atizapán, Estado de México– detener al conductor de la camioneta, pero éste se negó, y fue entonces cuando el empresario le exigió que lo golpeara. “Él da la orden de golpearlo y cuando ve que lo graban me dice que ya lo deje”, decía una carta póstuma, que fue encontrada junto a su cadáver.

Tras la agresión, que fue grabada en video y se hizo viral, Santíes Palacios le aseguró que arreglaría el asunto, sin embargo, después hizo que el chófer firmara su renuncia a la empresa Jess, con dirección Picacho Ajusco no. 130-301. “Me dijo no tengas miedo todo lo tengo arreglado y vea cual nada de arreglo solo me empinó a mí […] no se vale todo lo que sacan en los medios por parte del acusado y que no fue así el video es la prueba de todo”, se lee en la nota encontrada en las ropas de González Ibarra, de 38 años de edad.


Vía Zeta

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