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¿Te has preguntado alguna vez qué dicen los delincuentes condenados a muerte unos segundos antes de ser ejecutados? ¿Están arrepentidos o no? ¿Piden perdón a los que han herido o a los familiares y amigos de sus víctimas o no se sienten culpables de nada? ¿Te has puesto a pensar qué dirías tú estando en su lugar?

Las últimas palabras de los condenados a muerte siempre provocan muchas emociones. Unas veces son chocantes, otras veces muy conmovedoras… Se supone que las personas condenadas a muerte deben sentirse terriblemente mal después de todo lo que han hecho, pero en realidad muchas veces lo que dicen pocos segundos antes de morir ejecutados nos muestra lo depravados que eran…

1. John Wayne Gacy Jr. conocido como “Pogo el Payaso”

Conocido también como “Pogo” el Payaso porque hacía servicios sociales en desfiles y fiestas de niños vestido de payaso. Fue un asesino serial estadounidense acusado también de abusar de los niños. ¡Mató a sangre fría a treinta y tres personas! Se centraba en los hombres muy jóvenes, los encerraba en el semisótano, abusaba de ellos y al final los mataba brutalmente. ¿Y cómo lo hacía? Pues con su método preferido, es decir apuñalando y estrangulando a sus víctimas.

La ejecución del criminal que se realizó por inyección letal tuvo lugar en Chicago el 10 de mayo de 1994. Sus últimas palabras que describen su personalidad de la mejor manera fueron: “¡Bésenme el culo! ¡Nunca sabrán dónde están los otros”. Muy chocante, ¿verdad? Nada de arrepentimientos ni de remordimientos. No tuvo ni una pizca de humildad a la hora de morir, al contrario, hasta el último momento de su vida mostraba lo repugnante e inhumano que era.

2. Peter Kürten conocido como “El vampiro de Düsseldorf”

Peter Kürten, llamado El vampiro de Düsseldorf, también fue condenado a muerte por haber matado nueve personas y por numerosas agresiones físicas. El caso de Kürten ha sido muy importante en la criminología y hasta hoy es estudiado e investigado, ya que sus delitos no eran comunes, digamos. El motivo principal para cometer los asesinatos era su pasión desenfrenada por beber la sangre de sus víctimas (de ahí su apodo del Vampiro de Düsseldorf) y el placer físico que sentía en aquel momento. Obviamente atacaba a sus víctimas de una manera muy drástica matandolas a puñaladas, acuchillando o martillando.

La ejecución de Peter Kürten se realizó el 2 de junio de 1931 en Colonia, en Alemania. Las últimas palabras que dijo antes de morir son las siguientes y hacen que se me ponga la piel de gallina: “Dime ¿Después de que mi cabeza haya sido cortada, voy a seguir siendo capaz de escuchar, al menos por un momento, el sonido de mi propia sangre que brota del tronco de mi cuello? Eso sería un placer para poner fin a todos los placeres”.

En 1931, se hizo una película basada en estos sucesos y en la figura de Kürten. Asimismo el escritor Kim Newman incluyó a Kürten como un personaje secundario en su novela “El sanguinario barón rojo”.

 

3. Aileen Wuornos

Fue una asesina en serie condenada a muerte por haber quitado la vida a más de seis hombres. La mujer se hacía pasar por una mujer de compañía, robaba a sus víctimas y después las mataba a disparos.

Después de mucho tiempo de investigar este asunto, a la asesina se la condenó a muerte. La ejecución fue realizada el 9 de octubre de 2002 por inyección letal. Lo último que se escuchó de su boca fue lo siguiente: “Solo me gustaría decir que estoy navegando con la roca y voy a estar de vuelta como el Día de la Independencia, con Jesús, el 6 de junio. Como en la película, gran nave nodriza y todo eso. Regresaré.”

En octubre de 2015 la actriz Lily Rabe interpretó a Aileen en la serie limitada American Horror Story Hotel.

4. James French

Mató a dos personas, una de ellas fue la víctima por cuyo asesinato French fue encerrado en la prisión y la otra fue su compañero de celda al que mató después de la detención. Todo empezó el día en que French fue recogido de la carretera por un motorista y luego, sin ningún motivo, lo asesinó. Poco después de que lo hayan detenido, simplemente empezó a estrangular a su compañero de celda causándole la muerte.

Fue ejecutado en la silla eléctrica a la edad de 30 años, el 10 de agosto de 1966. Sus famosas últimas palabras fueron: “¿Cómo es esto para un título? ‘French Fries’” (papas a la francesa)

5. Robert Alton Harris

Condenado por haber matado a disparos a dos muchachos jóvenes en San Diego.

La ejecución del asesino se realizó el 21 de abril de 1992 en la cámara de gas. Las últimas palabras que salieron de su boca sonaban: “Usted puede ser un rey o un barrendero, pero todo el mundo baila con la parca.”

6. Thomas J. Grasso

Fue condenado a muerte por homicidio. Mató a una anciana estrangulándola con la iluminación navideña. Después robó de su monedero 8$ y se llevó de su casa el televisor para venderlo por 125$. Su segunda víctima fue un hombre viejo al que también le había robado antes.

Para su última cena pidió un cóctel de fresas, dos hamburguesas con queso, dos filetes a la barbacoa, espaguetis, mejillones cocidos con limón y unas cuantas galletas de calabazo. Sus últimas palabras fueron chocantes porque en vez de pedir perdón o expresar lo que sentía en el momento de despedirse de este mundo, aprovechó la situación para quejarse de la comida: “No tuve el espaguetis que había pedido. Quiero que la prensa lo sepa”. ¡Es impactante lo descarados que pueden llegar a ser algunos!

7. Manuel Pina Babbit conocido como Manny Babbit

Condenado por numerosos robos, por abuso físico y por haber matado a una de sus víctimas. Hasta hoy no se sabe muy bien de qué manera lo hizo.

La ejecución tuvo lugar en California. Lo curioso es que Manuel “Manny” Pina Babbit aparte de ser asesino, también era un veterano de la guerra de Vietnam y mientras estaba en la silla de la muerte recibió el Corazón Púrpura como reconocimiento por lesiones en la guerra. Sus últimas palabras fueron: “Te perdono todo”.

8. Edward Kelly conocido como Ned

Todos los delitos que cometió eran homicidios. En total, mató a seis personas y todas murieron por disparos.

Su ejecución se realizó el 11 de noviembre de 1880 cuando el asesino contaba con sólo 25 años de edad. El delincuente fue ahorcado. Lo último que dijo antes de su muerte fue la frase que todos usamos de vez en cuando: “Así es la vida”. Así sencillamente.

9. Barbara Graham

Una mujer de compañía estadounidense que fue condenada por asesinato. Mató a su víctima con una pistola-látigo.

Murió ejecutada el 3 de junio de 1955 en la cámara de gas. Sus famosas últimas palabras fueron: “Las buenas personas están siempre tan seguras de que tienen razón.”

10. Amelia Dyer

Condenada por numerosos asesinatos: seis de ellos, después de ser investigados a fondo, fueron confirmados y los demás 400 atribuidos (¡incluso se considera que eran más!). Todas sus víctimas eran bebés o niños muy pequeños. Dyer de profesión era enfermera y obvimente sabía recibir partos. Creó un orfanato falso donde se ofrecía auyda a las mujeres embarazadas que no tenían dinero para criar a sus hijos o a las que querían deshacerse de sus bebés y abandonarlos. Todos los niños murieron por asfixia o estrangulamiento.

La mujer fue ejecutada a la edad de 58 años, el 10 de junio de 1896. Reasumió su miserable vida diciendo “No tengo nada que decir”.

Fuente: Imgur/nomene

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