Los guaruras y todo el equipo de seguridad eran movilizado para traer  a la esposa del gobernador a la Plaza Antara, en Polanco, para sus visitas a un salón de belleza, por lo menos dos veces al mes.

Ahora sí, esto no se acabe hasta que cante la marrana. O termine en la cárcel. Son tiempos de elecciones electorales, ustedes saben de qué hablamos.

Ahora resulta que hasta los escoltas del gobernador prófugo Javier Duarte estaban cansados de los excesos del él y su esposa Karime Macías.

Se trata de los agentes que colaboraron con el exgobernador revelaron a Reforma algunos de los excesos eran sus constantes viajes a la Ciudad de México para asistir a comidas, fiestas privadas, centros comerciales o para asistir al cine o espectáculos.

Por ejemplo, el equipo de seguridad era movilizado para traer desde Veracruz a la esposa del gobernador a la Plaza Antara, en Polanco, para sus visitas a un salón de belleza.


‘La señora iba dos veces al mes a la Ciudad de México para su peinado y su manicure. Esas cosas nos molestaban a nosotros. Usaban un avión del estado para uso personal. El jefe (Duarte) muchas veces se fue a Europa en el Tajín, también a Estados Unidos se llevaba la familia’

Los agentes señalan que ‘Diamante’ y ‘Esmeralda’, -los indicativos de Duarte y su esposa-, en alguno de sus viajes acudieron a la obra de teatro de El Rey León y compraron hasta 20 filas de lugares para sus familiares y amigos.


Los escoltas describen que los Duarte iban a restaurantes de Polanco, en especial al Estoril. Incluso por las noches era cliente frecuente de los tacos del Tizoncito de Moliere.

Pero cuando inició su dieta se olvidaron de tacos y comenzaron a cargar barras nutritivas y polvo para licuados.

Acudía a comer en la Ciudad de México a la Fundación Colosio, Casa Portuguesa. Cuando venía se reunía en privado con sus amigos Moisés Mansur Cisneyros -principal prestanombres del exgobernador y Jaime Porres.

En el departamento de Jaime Porres, en Polanco, nosotros estuvimos en fiestas en donde Duarte de Ochoa llegaba a las seis de la tarde y salía hasta las seis de la mañana.

También acudia al rancho de Moisés a la salida a Toluca, ahí la señora iba a montar a caballo, recordó el personal de seguridad del exmandatario.
La equitación, el hobby de Karime Macías, estuvo patrocinado con el dinero de los veracruzanos.

Durante la gestión de Duarte, el Gobierno estatal financió varios concursos de salto ecuestre, algunos de ellos en el Club Hípico Coapexpan, en los que participó Macías

 

Con información de Reforma

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