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¿Tu boca arde después de una mordida de cochinita pibil con habanero extra? Tu primera reacción es, probablemente, buscar un vaso de agua fresca para apagar el fuego que consume tus entrañas, ¿cierto?

Pero un nuevo video difundido por la American Chemical Society explica exactamente por qué beber agua después de comer comida picante es casi lo peor que puedes hacer. En su lugar, deberías buscar leche. El helado derretido, de hecho, funciona de maravilla.

 

Todo se reduce a una sustancia llamada capsaicina, el compuesto responsable de que un chile sea picante. La capsaicina se une a los receptores en la boca conocidos como receptores del dolor TRPV1, que le indican al cerebro cuando las cosas son picantes, calientes, o muy ácidas. Esta señal también puede desencadenar la secreción nasal y las lágrimas que tan a menudo acompañan un atasque de comida china.

Entre más capsaicina haya en un chile, más se adherirá a tus receptores, y cuanto mayor se ubicará el chile en la escala Scoville, una medida de picante. Un chile fantasma (el más picante de todos los chiles) se ubica a mil unidades en la escala Scoville.

El propósito de los receptores TRPV1 es hacerte saber que el peligro es inminente, y, básicamente, que debes dejar de comer cosas tan picantes. Si deseas que el dolor desaparezca para poder seguir devorando, entonces bebe leche.

No agua. Repetimos: no bebas agua cuando te enchiles.

Aquí es donde el video se pone técnico y profundiza en por qué el agua es la peor opción para una comida picante y los productos lácteos, la mejor. Las moléculas de capsaicina que se encuentran en los chiles tienen largas colas hidrocarbonadas, es decir, la capsaicina es una molécula no polar. Como tal, se disuelve en otras sustancias no polares.

Si comes algo picante y tomas agua (una sustancia polar): es como si mezclaras aceite y agua. En esencia, el agua extiende la capsaicina en toda la boca, por lo que el dolor es aún peor. En cambio, si tratas de buscar leche u otro lácteo (que contienen moléculas no-polares), la capsaicina apaga tus receptores TRPV1 y se disuelve. Además, los productos lácteos también contienen una proteína llamada caseína, que atrae a las moléculas de la capsaicina, haciendo el trabajo suavizante de la leche aún más eficaz.

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//soundmeup.com
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