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La vida es larga, es cierto, pero tiene que haber un momento el que la juventud se acaba. Llega el momento en el que has comenzado a ser todo un adulto.

La edad te llegó si es que te sientes identificado con alguno de estos puntos. Sí, la vida a veces puede ser muy cruel.

Cuando ya no aguantas el haberte desvelado

Dormir muy bien las ocho horas es algo necesario para la vida de cualquier ser humano. Pero recuerda, durante la juventud podías dormir unas tres o cuatro y seguir como si nada. Cuando ahora duermes poco tiempo y despiertas, notas que no vas a soportar el resto del día y confirmas que la juventud ya hace un rato que quedó atrás.

Cuando ya no conoces a nadie del cartel del Corona Capital

La espera del cartel de algún festival era un momento especial para ti. Conocías a más de la mitad de las bandas y era casi un hecho que estarías ahí. Pero los tiempos ya son otros. Ahora que sale el cartel, si llegas a ir es porque alguien te invitó o no tenías nada qué hacer ese día y ya no lo esperas con ganas. Sí, la juventud se terminó.

Cuando tus conversaciones ya son sobre tus recuerdos

Te quedas platicando con tus amigos y comienzan a recordar los buenos tiempos de juventud. Eso es una clara muestra de que ya se te acabó ese divino tesoro, la juventud.

Fíjate: si aún fueras joven, no estarías perdiendo el tiempo recordando cómo se destruían tú y tus amigos; en ese momento estarías disfrutando la vida loca.

Cuando estás ahorrando

Cuando decides dar una gran parte de tu dinero a tu cuenta de ahorro; eso es una muestra de que la juventud se acabó. Quedan atrás esos tiempos en los que tenías dinero y  la posibilidad de echar la peda o gastar tu dinero en estupideces.

Cuando ya piensas las cosas dos veces

La propia madurez es la que definitivamente te va a hacer darte cuenta de que puedes estar propenso a cometer errores, la que te dice cuánto vas a gastar, la que te hace analizar bien las situaciones, sacar cosas a favor y en contra o simplemente ver si valen la pena.

Antes para ti, el “YOLO” era el “chinguesumadre”, ese que te hacía hacer cosas que nunca habrías imaginado. Ahora lo piensas todo dos veces.

Cuando la resaca ya te pega

No importaba si era lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado o domingo, tú estabas disponible para ir a beber, dormir 2 o 3 horas y aguantar la jornada académica o laboral.Ahora sales de fiesta y aunque sea viernes, al día siguiente vas a estar muert@ y no vas a querer saber nada del mundo.

Cuando prefieres quedarte en casa

Cuando te niegas a salir de fiesta o a cualquier lado porque prefieres estar en tu casa y descansar. Ese es de los mejores momentos para darnos cuenta de que somos unos aburridos adultos ya. Simplemente la vida ya no te presta toda la energía y eso lo estás viendo reflejado, algo lamentable.

Fuente: 7boom.mx

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