Loading...

Siempre es lo mismo: misionero, que si ella arriba, que si de perrito. Ya está harta. Así que piénsalo bien, ¿serás tú quién le dé lo que busca o alguien más allá afuera? No te preocupes, aquí te vamos a dar cinco posiciones que puedes poner en práctica con ella y hacerla ir y venir varias veces. Así, nunca buscará en la calle lo que no le dan en su casa, ¿Me explico?

imagen-sin-titulo-4

Con el Culo inclinado

Una posición muy sencilla y que te abrirá el camino hacia el placer. Acostada boca arriba, de patitas al hombro. Tu te colocarás de rodillas y la vas a penetrar mientras utilizas la libertad de tus manos para cogerla de las nalgas, pechos, estómago y por todos lados. Puedes, también, estimular si clitoris o su ano mientras la penetras, para darte unos puntos extra.

Si quieres verte como un Dios del sexo, puedes hacer todo lo anterior mientras le comes los pies. Esto la volverá loca. Aquí recuerda que tendrás que colocarle almohadas o cojines en su espalda para que su vagina quede a la altura de tu pene y puedas tener libertad en tus manos, de otra manera tendrás que levantarle el culo con tus manos.

imagen-sin-titulo-3

Chivito al precipicio, con un twist

Una de las posiciones más cómodas para nosotros los hombres. Sentados cómodamente, la pondremos en la posición de la carretilla, sin embargo, en vez de extender las piernas, las va a encoger para que nosotros podamos sostenerlas. Colocará sus manos en el suelo o en una almohada y comenzarán la penetración.

Puedes aprovechar que estás sentado y que ella apoye sus piernas para juguetear con sus nalgas o su ano mientras ella hace toda la chamba. Tienes que consentirla, pues el esfuerzo físico que estará haciendo será considerable, así que no vayas a terminar en 2 minutos, pues ésta posición te estimulará tanto al grado que puedes eyacular precoz.

imagen-sin-titulo-2

La chica del Yoga

Ésta es un poco complicada, y requerirá algo de paciencia y práctica, pero te aseguramos que los resultados serán por demás excelentes. Colócala sobre su espalda, y ayúdale a elevar su tronco mientras dobla las piernas haca atrás, a la altura de su cabeza.

En esta posición clásica de yoga te pondrás de rodillas y comenzarás a penetrarla mientras le coges de las nalgas. Pero cuidado, bestia, que le puedes hacer daño si te pones a jugar rudo, puedes lastimarle el cuello fácilmente, así que no seas tan animal y cuídala.

Si se cansan, pueden continuar con la posición número cuatro.

 

imagen-sin-titulo-1

La carretilla China

Ya un poco más cómodos y con ayuda de la cama, colocala al borde de la cama, boca abajo y cógela de las piernas a la altura de tus caderas. Ahora sí, fierro pariente y haz que repita tu nombre mientras le das la penetrada de su vida. Utiliza las manos para darle de nalgadas (con su consentimiento, y no te quieras pasar de verga tampoco), y métele un dedo en la cajuela, si te lo permite.

Aquí te tocará hacer lo que ella diga, así que a trabajar.

imagen-sin-titulo

El doble nudo

Por último, acostaba boca arriba y con las piernas ligeramente abiertas la pondrás. Después ponte encima de ella, apoyado ligeramente en posicion diagonal mientras forman una X, con las piernas entrelazadas.

Con las caderas bien pegadas estimulale su clitoris mientras se la dejas ir lentamente. Bésala, acariciala, preocúpate por llevarla al éxtasis.

 

Así las cosas, recuerda que lo más importante es que ambos disfruten de la cochadera. Con esto te garantizamos que vas a ponerle algo de sazón a la relación. Y recuerda lo más importante: LAS DAMAS PRIMERO.

Comentarios